Nota
1.- La mejor amiga de los muertos
Desde hace dos años,
investigadores de la Procuraduría General de Justicia del Distrito
Federal (PGJDF) han estudiado algunos tipos de moscas que habitan en el D. F.
para usarlas como indicadores biológicos parámetro y así estimar el tiempo
transcurrido entre la muerte de una persona y el momento en que es hallado su
cadáver.
Estos insectos son de los
primeros en arribar a un cadáver, ya que les resulta sumamente atractivo para
depositar sus huevos o larvas vivas.
"Las moscas tienen una
metamorfosis constituida por fases. Los huevos se transforman en larvas, luego
entran en una etapa de inactividad denominada pupa (encerradas en una cápsula),
en donde terminan su desarrollo para emerger y, finalmente, transformarse en
adultas", explica el antropólogo físico Jesús Luy
Quijada.
Cuando estos insectos se hallan
en cadáveres, se convierten en importantes indicadores que ayudan a determinar
cuándo murió la persona o si fue trasladada de un lugar a otro, todo depende de
la fase de desarrollo en que se encuentren y de la familia a la que pertenezcan
los insectos.
"Las moscas colocan sus
huevos o larvas vivas en orificios naturales como ojos, nariz, oídos y ano.
Pero si el cuerpo tiene alguna herida, también pueden escoger estos sitios para
sus depósitos, por eso es importante que los investigadores forenses presten
mucha atención a ello".
Los investigadores diseñaron
trampas aéreas –que contenían carne de cerdo con tejido graso – y las colocaron
en distintos sitios de la Ciudad
de México; a la fecha se han capturado e identificado especimenes de cuatro de
las diez familias de dípteros reportadas en el ámbito internacional: Muscidae, Calliphoridae, Sarcophagidae y Phoridae.
Las siguientes fases del
proyecto se enfocarán al trabajo con escarabajos, mariposas y palomillas,
también asociados a cadáveres.
Fuente:
Revista Ciencia y Desarrollo
