FÁBRICA DE TEMBLORES
Un grupo de investigadores suizos llamado Deep Heat Mining (Minería de calor
profundo) se dedica a provocar temblores con el objetivo de sustituir un
movimiento telúrico intenso por varios livianos.
El 6 de enero pasado, la ciudad de Basilea experimentó un
fenómeno de este tipo, de 3.1 grados en la escala de Ritcher,
como consecuencia de inyectar grandes cantidades de agua en el subsuelo.
Los científicos aseguran que con esta técnica podrán
dividir la energía que se acumula bajo la superficie terrestre. Hasta la fecha
se han hecho experimentos en Basilea (1999), donde ya existe una central
geotérmica, y en Génova (2000).
El grupo de especialistas apuesta por la energía
geotérmica, es decir, la generada por la tierra, ya que, dicen "es un recurso
renovable que no requiere de almacenamiento". Según ellos, para construir una
central geotérmica se requiere, mínimamente, un sitio
con una temperatura de 200
°C, una profundidad de 5 km
y que en la comunidad exista una gran red de distribución de energía.
Fuente:
Ciencia y Desarrollo
