Buena
Nueva de la Genética
Fuente: Revista Ciencia y Desarrollo
En julio pasado nació, en un hospital público
de España, una niña como cualquier otra. Sin embargo, el mundo quedó
maravillado por la forma en que fue programada, pues es la prueba viva de que
en la reproducción asistida es posible escoger los embriones libres de
enfermedades genéticas e implantarlos en el útero de la madre para lograr un
bebé saludable.
Los padres de Carmen acudieron al Instituto
Valenciano de Fertilidad en Madrid porque temían tener un hijo con la
enfermedad hereditaria de Duchenne, distrofia muscular ligada al cromosoma X,
la cual se manifiesta a los tres años y en la adolescencia provoca la
inmovilización de las piernas.
Afortunadamente, este padecimiento se
encuentra en la lista de los que pueden ser identificados mediante un
diagnóstico genético realizado a embriones obtenidos por reproducción asistida;
así, este procedimiento evitó que otros embriones anormales fueran
seleccionados para terminar su maduración.
A pesar de las críticas respecto a la
destrucción de los embriones desechados, el financiamiento para este tipo de
proyectos continuará y se espera que en cinco meses nazca otro bebé mediante la
misma técnica, fruto del programa en el que participaron 28 parejas, entre
ellos los progenitores de Carmen.